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| Elena Pavón en su despacho - Foto: Juanmi Butrón |
Tras casi cuatro décadas dedicadas a la enseñanza, Elena Pavón, directora y titular de la Compañía de María en San Fernando, se prepara para cerrar una etapa en el colegio y en La Isla. Su trayectoria docente comenzó en el curso 1987/88 y, a lo largo de 39 años, ha ocupado distintos cargos de responsabilidad dentro del centro.
Fue jefa de estudios entre 1996 y 1999, asumió la dirección de Secundaria y Bachillerato a partir del año 2000 y, desde 2013, también ejerce como directora titular del colegio. Ahora, después de años al frente de la dirección y de una vida dedicada a la educación, afronta una nueva etapa más tranquila, dejando atrás una carrera marcada por el compromiso, la dedicación y el trabajo constante con varias generaciones de alumnos. Su relevo al frente del centro lo asumirá Estrella Martínez-Valverde, quien será la nueva sucesora en la dirección del colegio.
Con motivo de su despedida de la dirección del centro, conversamos con Elena Pavón sobre su vocación docente, los cambios vividos en casi cuatro décadas de enseñanza y el futuro de la Compañía de María.
PREGUNTA. Son 39 años dedicados a la enseñanza y más de media vida en el centro. ¿Cree que ahora, al dejar la dirección, podrá dormir mejor?
"Probablemente sí. He podido estar tanto tiempo en un cargo directivo porque creo profundamente en el proyecto educativo de la Compañía de María. Estoy en un centro que tiene muchos valores y eso me ha impulsado a seguir. Yo no he dejado de dar clase nunca porque he considerado que mi verdadera vocación es ser docente. El servicio de tener un cargo directivo no es fácil. No está compensado ni económicamente ni en muchos aspectos, aunque sí existe un reconocimiento por parte de la comunidad educativa y de la sociedad."
PREGUNTA. ¿Qué fue lo que te motivó a dedicarte a la educación? ¿Lo tenías claro desde pequeña?
"No lo tenía muy claro. La primera decisión importante fue al final del bachillerato, cuando tuve que elegir entre hacer griego o no. Me fui al Instituto Wenceslao Benítez para poder cursarlo, y ahí ya me fui encaminando hacia la enseñanza. Después, cuando elegí carrera, mi padre quería que estudiase Derecho, pero yo me empeñé en Filología porque me gustaba mucho la Filología Clásica. Me dejé llevar y acabé estudiando Filología para ser profesora. En el fondo, creo que fue mi destino."
PREGUNTA. ¿Se puede decir que los valores de la Compañía de María se asemejan mucho a los tuyos?
"Claro, cuando llevas tantos años aquí, acabas interiorizando esos valores y haciéndolos tuyos. El tender la mano, que es una de las frases de Santa Juana, y el acompañar al alumno en su proceso, sobre todo en la adolescencia, son pilares fundamentales del proyecto educativo."
PREGUNTA. A lo largo de todos estos años ha habido muchos cambios en la educación y en la sociedad. ¿Ha habido algún cambio especialmente significativo?
"Sí, sobre todo el cambio más grande llega con la pandemia. A partir de 2020 todo cambia, las redes sociales, los móviles, las pantallas… y también la relación entre familia y centro educativo. Antes, la palabra del profesor tenía un peso claro. Ahora todo se cuestiona más. Además, en estos años hemos pasado por muchas leyes educativas distintas, algo que en otros países no ocurre tanto porque existe más estabilidad y consenso en educación."
PREGUNTA. ¿Qué huella crees que dejas en el colegio después de tantos años?
"He intentado siempre ser una persona cercana, empática y coherente. Creo que dejo un ejemplo de trabajo, responsabilidad y compromiso.Me gustaría pensar que también he sido un ejemplo de no rendirse ante las dificultades."
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| Elena Pavón junto a Estrella Martínez-Valverde - Juanmi Butrón |
PREGUNTA. ¿Cómo te definirían tus compañeros?
"Dicen que sé llamar la atención sin generar conflicto, intentando cuidar a las personas. Siempre he intentado decir las cosas sin herir, pero dejando claro el mensaje."
PREGUNTA. ¿Cómo ves el futuro del colegio tras tu marcha?
"Me apoyo mucho en el equipo directivo. Es un colegio con mucha historia y mucha responsabilidad, pero estoy segura de que el equipo que se queda lo hará muy bien. Cada uno aporta su forma de trabajar, pero los valores del proyecto seguirán ahí."
PREGUNTA. Recientemente falleció Rafi, una persona muy querida en el centro. ¿Quieres dedicarle unas palabras?
"Sí, ha sido una persona muy importante para el colegio. Su presencia y su trabajo han dejado huella en todos nosotros."
PREGUNTA. Durante este tiempo la presencia de religiosas en el centro ha disminuido considerablemente. ¿Cómo ves su evolución en el colegio y en general?
"Es una realidad ligada a la falta de vocaciones. Cada vez hay menos religiosas y la mayoría son mayores. Las comunidades se están reduciendo y el trabajo se apoya cada vez más en seglares. La estructura también ha cambiado con los años: de comunidades locales se pasó a una organización nacional y ahora incluso europea, por la disminución de vocaciones. En San Fernando ha sido un cambio muy visible: de unas treinta religiosas se ha pasado a unas siete. Es una adaptación a una realidad evidente."
PREGUNTA. ¿Qué consejo darías a quienes quieren dedicarse a la docencia?
"Que sea vocacional. Es una profesión muy bonita, pero también exigente. Hay que formarse continuamente, tener paciencia y ser resiliente. La satisfacción de ver crecer a los alumnos compensa todo."
PREGUNTA. ¿Qué es lo más gratificante de ser docente?
"Ver cómo los alumnos avanzan y, con el tiempo, vuelven con cariño. Sobre todo, ver a los que más les cuesta salir adelante y lo consiguen."
PREGUNTA. ¿Con qué sensación te marchas después de tantos años?
"Me voy con buena sensación. Creo que he cumplido mi labor como docente y como cargo directivo lo mejor que he podido. No tengo arrepentimientos, aunque evidentemente este trabajo tiene un coste personal, porque te quita tiempo de la familia, de viajar o de tener hobbies. Pero me voy tranquila, con la conciencia de haber intentado hacerlo bien. Como toda persona, me habré equivocado en algunos momentos, pero la sensación general es buena. Ahora se abre una etapa nueva para mí. El próximo curso seré una profesora más durante un tiempo y después me acogeré a la prejubilación. Tendré más tiempo libre, y ahora la incógnita es cómo voy a ocuparlo, pero poco a poco lo iré descubriendo."
PREGUNTA. Para terminar, una duda histórica del alumnado: ¿se puede confirmar que no existe ningún túnel subterráneo bajo la Compañía de María?
"Se confirma que no existe ningún túnel. Lo que sí había en las construcciones antiguas eran conducciones o canalizaciones que podían dar lugar a ese tipo de ideas o leyendas."